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domingo, 16 de junio de 2013

El último concierto de la sinfónica de Grecia.

Hola amig@s,

voy a reproducir aquí el comunicado que han emitido conjuntamente los trabajadores de las agrupaciones musicales de la radio televisión griega:

Estimados colegas, compañeros artistas, músicos y personal de las emisoras estatales de todo el mundo,
 este es un comunicado conjunto de las tres agrupaciones musicales dependientes de la radio televisión griega (ERT) que, como sabrán, actualmente permanece cerrada por decreto del gobierno.

Desde el día 11 de Junio de 2013, la Orquesta Sinfónica Nacional (creada en 1938), la Orquesta de Música Contemporánea (creada en 1954) y el Coro (creado en 1977) de la ERT han cesado su actividad. En la nueva radio televisión que está planteando en este momento el Gobierno no hay cabida para la música. Nuestra existencia está en juego. Pedimos ayuda y solidaridad de todas las maneras posibles. Es de gran importancia hacer comprender al gobierno por qué una televisión pública debe contar con agrupaciones musicales.
Agradeceríamos que escriban (tanto por correo electrónico como por correo postal si fuese posible) al Gobierno griego (a la oficina del Primer Ministro, y a los Ministerios de Finanzas, de Cultura y de Estado, así como a la Secretaría general de información y comunicación) y a sus respectivos gobiernos, como forma de presión para que defiendan la existencia y el funcionamiento de las tres agrupaciones musicales y en general de toda la radio televisión pública.
Que un país europeo decida cerrar su emisora nacional constituye un enorme golpe contra la democracia y la cultura y nos concierne a todos.
Las agrupaciones musicales de las radiotelevisiones europeas tradicionalmente han sido unos de los pilares de nuestra civilización.
La creación artística sin obstáculos y la libertad de expresión son partes esenciales de la existencia humana.
Firman los músicos, los miembros del coro y todos los trabajadores de las agrupaciones musicales de la ERT.

Al parecer, no han obtenido la solidaridad que esperaban.
El Director de la Orquesta Sinfónica de la Radio y Televisión Griega, el Maestro Markos Moissidis, tras el cierre de la cadena estatal griega, la ERT, ha hecho las siguientes declaraciones.

“No tenemos miedo de perder nuestros trabajos. El problema es el procedimiento: ¿qué va a seguir? Después de éste, otros dominios públicos caerán en esta operación de “limpieza”. Habíamos oído unos rumores que, de manera no oficial, hablaban de un proyecto de privatización de la Orquesta Estatal. Lo irónico es que este año habíamos tenido una situación fantástica: hemos sido la primera orquesta en celebrar los 200 años de Wagner, y hemos trabajado de manera muy seria con contactos importantes en Grecia y en el extranjero.”
“No me esperaba que el mundo cultural europeo reaccionara de manera tan fría. Si hubiera sido al revés, nosotros les habríamos apoyado, inundándo de e-mail a los Gobiernos. Esto pedimos: que las entidades culturales se impliquen con sus Gobiernos para que presionen al nuestro.”

“No estamos cansados, solo nos preguntamos qué sorpresa nos prepara la vida, mañana.” (Texto completo aquí ).

A continuación os dejo un vídeo de la que más que probablemente es la última actuación de la Orquesta Sinfónica Nacional de Grecia.


Grecia, cuna de la cultura. Quién iba a pensar hace no tanto que veríamos como el dinero arrasa y condena a un país. El dinero arrasando la historia de una civilización, acabando con lo mejor de lo que son capaces los hombres.

Ya no sé qué decir. Hay cosas que nunca pensé que vería y aquí están, y a la mayoría parece no importarle y no puedo capaz de imaginar qué nos queda por ver, solo imagino imágenes terribles.

Suerte Grecia. Suerte España.

miércoles, 15 de mayo de 2013

El latido de la desigualdad (J.D. Botto)

Hola a todos, 

hoy os dejo un texto extraído del libro Invisibles, de Juan Diego Botto, libro que recomiendo encarecidamente, por cierto. 

Botto vivió en sus carnes la desaparición de su padre, militante de izquierdas y actor, durante la dictadura de Videla. También lo que es el exilio y ser un inmigrante. Tiene una sensibilidad especial para con este tema, por ello aunque es un texto largo, merece mucho la pena.

Os dejo con él:

Cuando alguien pasa varias horas en un barco en alta mar suele ocurrir que, al regresar al tierra, mantiene aún  la percepción de que el suelo se mueve, que los adoquines fluctúan en movimientos ondulares como las olas. Es una trampa del cerebro, que necesita un tiempo para comprender o readaptarse a ciertas realidades. Y es que cuando alguien está habituado a una rutina, le cuesta percibir los cambios que se producen a su alrededor.

Los medios de comunicación en España han detonado tantas veces las alarmas con respecto al tema migratorio, han sido tantos los titulares y las noticias sobre la invasión de cayucos y pateras, de subsaharianos y latinos que venían a transformar nuestro mundo, a cambiar nuestra cultura, a ensuciar nuestros barrios, a poblar de delincuencia nuestras calles, que a muchos les cuesta asumir una nueva realidad: España ha vuelto a ser un país de emigrantes.

En 2012 el número de personas que salieron a buscar un futuro más allá de nuestras fronteras superó por primera vez el número de personas que entró en nuestro país precisamente para lo mismo. Desde 2011 han abandonado España más de un millón de personas. Dicho de otra manera, por primera vez en muchos años el número de emigrantes superó al de inmigrantes. España es de nuevo un país de gente que necesita buscar fuera lo que no puede conseguir dentro.

El asunto migratorio no es un tema tangencial al resto de los problemas que padece un país: es una forma de radiografiarlo, es la foto más precisa de su situación, porque lo que se esconde detrás de la migración es el latido de la desigualdad. La gente parte porque no encuentra respuestas a sus necesidades, porque su país no les ofrece lo mínimo para vivir dignamente.

El deterioro de la calidad de vida de un territorio lo podemos ver en la imagen del número de personas que abandona su casa dejando atrás familia y amigos para tratar de hallar mejor fortuna en otro lugar. En España, por poner un ejemplo, tenemos un porcentaje de desempleo juvenil del 50%, una cifra insostenible e imbatible en prácticamente cualquier competición internacional. El desempleo global ronda el 25%, es decir, uno de cada cuatro españoles está desempleado. Otra cifra: más de 1.737.000 familias tienen a todos sus miembros en paro. Este es quizás el más significativo de los marcadores, porque la familia es lo que de momento está consiguiendo que la crisis no tenga la dimensión de cataclismo social que se correspondería con estos números.

El sostén familiar, representado en los padres o abuelos, tiene sin embargo fecha de caducidad. Cuando los ahorros de los mayores se agoten, la situación será insostenible. Los números son categóricos.

Mantenemos la percepción de pertenecer a un Estado de clase media, pero lo cierto es que estamos siendo depauperados. Naturalmente, los estándares de lo que significa lo "mínimo para vivir" varían si hablamos de Madrid o de Bamako (capital de Mali). Se podrá objetar que no estamos tan mal porque lo que se entiende en Europa como umbral de la pobreza sería clase media en otras zonas del planeta. Es un relativismo mezquino porque no tiene en cuenta la realidad del entorno, los costes de la vida. La exclusión social se mide en función de la sociedad en que se vive y de la que se puede ser apartado.

El primer derecho humano que se les niega a los inmigrantes es el derecho a no tener que emigrar, el derecho a un trabajo digno, a una vivienda digna, a no tener que abandonar una familia y una cultura. Nunca ha dejado de sorprenderme la facilidad con la que alguna gente trata de estigmatizar a los inmigrantes colocándoles en una especie de estatus de élite.En una doble victimización de los pobres, se llega a acusar a los inmigrantes de ser ricos clandestinos, de disimular su bienestar para aprovecharse de los beneficios de las ayudas sociales y la solidaridad: <<Esos que vienen y lo tienen todo tan fácil, esos que no tienen que pelear como nosotros, espos que vienen y reciben subvenciones y plazas de guardería, y ayudas médicas, esos que vienen a operarse, esos que en suma nos quitan lo nuestro>>, lo que en realidad quiere decir <<me quitan lo mío>>.

Sé que ese tipo de comentarios son espoleados por muchos medios de comunicación que actúan como correas de transmisión de algunos partidos políticos o de intereses empresariales. Sé que siempre es rentable electoralmente culpar de los males que nos asolan no al gobierno que hace mal su trabajo, no a las empresas que despiden trabajadores, no a la banca que ejecuta los desahucios, sino al "otro", al negro, al moro, al latino, al distinto, al de fuera o, dicho de otra manera, al pobre. Y es que el xenófobo no suele despreciar o estigmatizar a un empresario extranjero que, pongamos por caso, viene a montar un gigantesco casino y recibe todo tipo de regalos de las entidades públicas en forma de subvenciones o exenciones fiscales. No. Lo que molesta es el pobre. Pero para poder acusarlo, para poder culpabilizarlo, es necesario primero desvictimizarlo.

No es un hombre o una mujer que ha dejado atrás a su familia, no es alguien que echa de menos la comida de su madre, el olor de las calles de su barrio, la textura de la piel de su marido, no es alguien que tiene dificultades para adaptarse a un idioma distinto con unos códigos distintos, una cultura distinta, no es alguien con menos garantías laborales, que trabajará más horas con menos protección, no es ese que no está cubierto por casi ninguna ley laboral, no es ese que llora cuando cuelga el teléfono en un locutorio después de asegurarle a su mujer que todo está bien, no es nadie parecido a nosotros, ni alguien que podríamos ser, que nuestros abuelos fueron, que quizás seremos o que, en algunos casos, ya somos.

No, para poder culpabilizar a un inmigrante es preciso situarlo en ese lugar donde habitan los que gozan de grandes privilegios. En la representación del mundo que algunas personas elaboran, buena parte de los problemas que tenemos se acabarían si se fueran los inmigrantes. Hay gente que cree vivir en una sociedad donde el Estado se desvive por aquellos que vienen de fuera mientras aprieta la soga a los que han nacido aquí. Resulta sorprendente porque creo que no es tan difícil imaginar lo que significaría para cualquiera de nosotros estar en un entorno completamente distinto, lejos de los nuestros. (...)

Cuando empecé a escribir estos textos estuvo muy presente una amiga boliviana, Luisa, que lleva cerca de cuatro años en Madrid. Luisa trabaja cuidando niños pequeños, lo que en realidad significa que trabaja limpiando casas y cuidando niños. Se levanta muy temprano, coge el autobús que la lleva a su primer trabajo, donde cuida a un niño de 11 meses y limpia la casa; al mediodía toma el metro que la lleva a su segundo trabajo con otra familia, donde se hace cargo de una niña de 3 años. Yo la he visto con los niños y es difícil imaginar una mejor contadora de cuentos: ante cualquier conflicto inventa un cuento que los saca de la más espesa de las rabietas. Trabaja doce horas todos los días excepto los domingos.

Luisa tiene un hijo al que hace cuatro años que no ve. Con el tiempo ha aprendido a tejer un manto de dureza para soportar el dolor que le produce la separación con su pequeño. Cualquiera que sea padre o madre puede comprender lo que esto significa. Un sacrificio así se hace solamente si crees que es la única forma de garantizar un futuro a los tuyos, la única forma de darles las oportunidades que tú mismo no has tenido. Algunas veces ella confiesa su temor más profundo. Tiene amigas que han pasado años lejos de sus pequeños y, al volver, estos ya no las identifican como sus madres: tienen un reproche instalado en el corazón y son incapaces de borrarlo.

Luisa sabe que para su hijo es duro entender que todo esto lo está haciendo por él. Es muy difícil que no sienta que su madre lo ha abandonado, que a fin de cuentas ella no está allí para cuidarlo cuando tiene miedo por las noches, ara contarle sus cuentos, para llevarlo al colegio, para enseñarle a atarse los cordones. Sabe que el riesgo de que su hijo simplemente no la quiera, que no la sienta como su madre, es real. Sabe que cuando hablan por teléfono y el niño dice mamá es para referirse a su abuela, la madre de Luisa, que es quien ejerce ese rol de madre cuidadora. Pero a pesar de todo, para ella este periplo merece la pena. No creo que pudiera pensarlo de otra manera. A estas alturas de su vida, necesita pensar que merece la pena que todos este dolor, estos sacrificios, serán algún día reconocidos y agradecidos por su hijo. Ha apostado casi todas las fichas de su vida, al menos de momento, al futuro. Su presente no es una búsqueda de felicidad personal, sino un peaje recaudatorio para volver a casa. El ahora no importa más que como un tránsito hacia ese mañana con ahorros en que se reencontrará con su familia. Deseo que todo salga como ella ha planeado, como también deseo que pudiera tener un presente en el que no necesitara trabajar 12 horas, en el que dispusiera de cobertura médica, en el que estuviera dada de alta, en el que trabajara con contrato, en el que cobrara protegida por algún tipo de convenio. Y es que a diferencia de lo que muchos creen - o quieren hacerles creer- los inmigrantes no son saqueadores de recursos públicos.

Empecemos diciendo que los principales receptores de ayudas públicas son las grandes empresas y fondos de inversión que poseen mecanismos para tributar en  porcentajes irrisorios, y los grandes defraudadores fiscales que no solo son tolerados por ley sino que hace poco fueron premiados con una amnistía fiscal que les permitía regularizar su situación con la hacienda pública, abonando solo el 10% de lo que adeudaban. La regularización final se acercó al 3% real. Es decir, a los grandes defraudadores se les permitió no solo infringir la ley, con el detrimento para el conjunto de los ciudadanos que eso tiene - en un momento de duros recortes sociales ese dinero podría venir bien para prestaciones, sanidad,educación, etc- sino además traer dinero a España que, en muchos casos, es el equivalente a decir <<blanquearlo>>.

Más allá de eso, hay dos cuestiones que siempre son mencionadas al hablar de los privilegios de los inmigrantes: el acceso a las guarderías públicas y el abuso de la sanidad. Con respecto a las guarderías públicas el problema es que hay pocas. Falta inversión en escuelas infantiles públicas para dar cobertura a la demanda que existe. Si no se crean más es porque se favorece el negocio de las escuelas privadas. Los criterios de selección están generalmente vinculados a la renta y las horas de ocupación de los padres. En el caso de los inmigrantes, lo habitual es que o bien solo esté disponible un progenitor para hacerse cargo de los niños, o que ambos trabajen, y a su vez que sus salarios sean muy bajos. Si acceden a las plazas es por su estatus socio-económico, y no por ser de fuera. Con respecto a la sanidad, basta observar un dato: los inmigrantes representan el 10%  de la población, pero solo el 5% de los pacientes. Es decir, van al médico, de media, la mitad que la población autóctona, según la Sociedad Española de Medicina Comunitaria.

Cuando Luisa regrese a Bolivia, se habrá convertido en una pequeña Marco Polo, habrá visto más mundo que la mayoría de sus vecinos, habrá conocido más diversidad que la mayoría de nosotros, se habrá enfrentado a más retos y problemas, a más intensidad de vida que la gran mayoría de la gente que nunca sale de su barrio, de su pueblo, de su ciudad o de su país. Todo eso será cierto, como también es cierto que ella nunca quiso salir de allí. Si hubiera tenido garantizada una vida digna y amable y justa para ella y su familia, jamás se habría ido.

Bolivia es un país con enormes riquezas, cuenta con la segunda mayor reserva de hidrocarburos de América Latina, es el cuarto productor mundial de estaño, el undécimo productor de plata. Sin embargo, es un país con cerca del 6,7% de su población dispersa. El problema no es que no haya riqueza, no es que no haya recursos.En las áreas urbanas de Bolivia cerca de la mitad de la población es pobre, en zonas rurales cerca de un 78%. El 10% más pobre percibe el 0.2% del total de ingresos; el 10% más rico con el 42, es decir, 235 veces más según el Plan Nacional de Desarrollo.

En el país de Luisa, el 20% de las unidades agropecuarias poseen el 97% de la riqueza. ¿Qué se dibuja detrás de estos números? Una realidad que se concreta en cualquier rincón del planeta donde depositemos la mirada: detrás de la pobreza está la desigualdad.

El 1% de la humanidad posee el 43% de la riqueza total. El 10% controla el 83% de la riqueza. Según datos del Centro de Investigaciones del Congreso, la mitad de la población estadounidense tenía en 2010 apenas el 1,1% de la riqueza del país. Según ese mismo informe, el 10% más rico de EEUU poseía el 74% de la riqueza. Y la élite económica mundial evadió al menos 16,7 billones de euros entre 2005 y 2010 según un informe de Tax Justice Network.

Los que más tienen cada vez tienen más y posiblemente sea a costa de los que menos tienen. Existe una línea directa entre beneficios desorbitados y pobreza. Mencionemos un simple ejemplo: recién explotada la burbuja inmobiliaria, algunos grandes inversores decidieron retirar su dinero del ladrillo y apostar en terrenos más fiables: las materia primas. Invirtieron en futuros, principalmente de arroz y cereales, confiando en que los precios subirían. Como estas operaciones van acompañadas de complejos mecanismos financieros que pueden provocar el cumplimiento de sus profecías, estos fondos de inversión vieron cómo efectivamente los precios se disparaban, en algunos casos con aumentos superiores al 120%. Estas subidas supusieron millones de beneficios para los bolsillos de algunos inversores, bonus millonarios para algunos gestores de fondos. A su vez trajeron riesgo, hambre, desnutrición y muerte a cientos de miles de personas que dependían de estos productos, a los que dejaron de tener acceso a causa de la subida del precio. Que en un país como Egipto el precio del pan se duplicase provocó el surgimiento o crecimiento de diversos movimientos sociales de protesta, que sentaron las bases para las revueltas que estallaron en enero de 2011 y supusieron la caída del dictador Hosni Mubarak.

viernes, 5 de abril de 2013

La Revolución (por Lobo Astur)

Hola a todas,

hoy de nuevo quiero compartir un texto que he leído en facebook, en concreto en un perfil llamado "Lobo Astur Astur", que por cierto comparte cosas muy interesantes.

En este caso, compartió una brillante reflexión sobre qué es la revolución, que podéis leer a continuación:
 
Esta noche, me vais a permitir un pequeño descanso de "Los viajes de Raúl", para hacer una reflexión:

Muchos se dicen revolucionarios. Si. Muchos hablan de REVOLUCIÓN, con mayúsculas. ¿Saben tod@s qué es realmente un proceso revolucionario?

La Revolución no es coger el fusil y empuñarlo. Disparar contra los poderosos y tomar el poder con más o menos sangre. No.
Revolución es que nos duela ver gente a la que le quitan sus casas por culpa de este sistema, tasas de paro terribles con familias enteras durmiendo en la M-30 bajo toldos de plástico, despidos salvajes para aumentar el poder y los bolsillos de los de siempre. Eso debe dolernos tanto como el que la gente rebusque en la basura para comer o que los índices de detenidos por cuestiones políticas aumenten, con el consiguiente aumento de palizas, heridos en manifestaciones y pérdidas de ojos por bolazos ilegales.

Doliéndonos eso, debemos no sentir la pena de la caridad sino emprender El Camino: Formación. Concienciación de las masas de la problemática actual. Más formación. Compromiso. Lucha.
Esto debe derivar en una toma de conciencia, en un despertar de la clase proletaria, que cristalice en la creación de una organización al margen de las organizaciones políticas parlamentarias "oficiales" y de las sindicales, que siguen el juego al sistema capitalista.

Sin este proceso previo, de unidad de la clase trabajadora y una toma de conciencia de la misma, no se podrán derrumbar los pilares que sostienen este sistema corrupto, monárquico, partidista y con una nula representatividad de los verdaderos deseos de los trabajadores.

Para construir un mundo nuevo nosotros debemos ser nuevos y formar personas nuevas.

La Revolución debe construirse con una verdadera base, que no es, quizás, el retorno a un "Estado de bienestar" que no era tal. No.

La Revolución debe ser paulatina y paso a paso. Sin personas que crean en el esfuerzo conjunto de la clase trabajadora para llegar a la meta del progreso humano, social y económico, no se puede hacer ninguna Revolución.

La Revolución se hará cuando todos nos consideremos supeditados a un bien común para todos. Hacia el verdadero motor de cualquier economía: Los trabajadores.

Sin eso, sin nosotros, sin los parados, los estudiantes, los funcionarios y demás, es decir, sin el conjunto de la clase trabajadora, se deriva hacia lo de siempre: cambiar de dictador cada cuatro años, influenciados en el voto por colorines, músicas de campaña, rostros caducos y dependiendo del dinero que los bancos den a tal o cual partido, este gobernará.

No hay más. Es así. Y eso no es una verdadera Democracia. Pues las Democracias emanan del pueblo, para el pueblo y por el pueblo... Y con el pueblo.

No lo olvidemos a la hora de pedir la Revolución. Hay que prepararse mucho antes y preparar a una sociedad mediatizada por los medios de comunicación, los mensajes subliminales, el consumismo y ese ansia insana de querer parecerse a los insanos Estados Unidos Belicosos de América, donde estamos hartos de ver a ancianos tirando de carritos con sus escasas pertenencias, homeless que llaman ellos.

Ahora ya se ve eso también aquí.

Yo no quiero una sociedad así para nadie. No quiero un legado de ese calibre para mis hij@s, ni para los vuestr@s.

¿Vosotros queréis que esto se convierta en el " Salvese quien pueda"? ¿Queréis un mundo donde esto ocurra, donde los hij@s de los trabajadores no puedan ser médicos, periodistas, o lo que les de la gana?
¿Preferís un sistema como el actual, donde impera el "Tanto tienes tanto vales"?

Luces fuera. Se cierra telón. Últimas Palabras:
Las nuestras, no las de ellos.

Y esto, amigas y amigos es exactamente lo que yo misma pienso. Para construir un mundo nuevo nosotros debemos ser nuevos y formar personas nuevas.
Un abrazo.

martes, 2 de abril de 2013

Sobre el ESCRACHE. Textos de Cristina Fallarás.

Hola a tod@s,

estos días he leído un par de escritos publicados por Cristina Fallarás, que me parece muy interesante compartir.

Cristina es una periodista y escritora que fue desahuciada de su casa tras dejar de pagarla por estar en el paro. La cara más jodida de esta crisis, la de los afectados. La he visto en varios programas de televisión contando su caso y recientemente ha publicado el libro "a la puta calle", relatando su experiencia en primera persona.

Cristina ha querido salir en defensa de los afectados por los desahucios, como una afectada más, supongo que harta de que en este país quien está muy cómodo se permita el lujo de juzgar y señalar a quien está sufriendo. Es más fácil señalar que intentar arreglar algo, ya sabéis.

Por cierto, yo estoy a favor de los escraches. Es más, me parece que cada político que miente o incumple una promesa, que es fotografiado tocándose los huevos en un pleno, que insulta al pueblo, debería llevar un grupito de ciudadanos detrás contínuamente que le recuerde quién es y por qué está donde está. Porque a muchos se les ha olvidado y claro, así estamos como estamos.

Esto es lo que hay que tener presente y no toda la mierda de propaganda que muchos políticos están soltando contra quienes reclaman el derecho (repito, el DERECHO) a una vivienda. No se puede caer más bajo que atacando a desahuciados, sobre todo si eres uno de los que ha consentido que se llegue a esta solución. En temas como este es donde podemos ver que los políticos a los que se les llena la boca en campaña apoyando a los desfavorecidos, al lado de los parados, clamando contra los desahucios o criticando que el peso de esta crisis esté recayendo sobre los hombros de los menos favorecidos, llegada la hora de la verdad no quieren comprometerse. Claro, qué fácil es hablar amigos míos. 

En fín, aquí dejo los dos textos, espero que os gusten tanto como a mí. Un abrazo

  
Escrache de trabajo, casa y cena

Éramos tan simpáticos cuando recibíamos los palos de la policía levantando las manos en las plazas. Éramos tan comprensibles cuando a su violencia, su puñetera violencia económica, cotidiana y bestial, todo lo que oponíamos era nuestra presencia en silencio…

Cuando uno llega a casa del trabajo y hace la cena le molestan las interrupciones, qué impertinencia tan poco democrática, esas interrupciones. Casa, trabajo y cena son las palabras clave. Cuando a uno le han arrebatado trabajo, casa y cena, sólo le queda interrumpir para no echar a arder la rabia. Interrumpir para recordarle al responsable que la miseria ajena la ha construido él, recordárselo a sus seres cercanos, a sus vecinos, a sus amigos, que no se les olvide como a tantos no se les puede olvidar que ni trabajo, ni casa, ni cena tienen ya.

Así son las cosas, queridos ministros, diputados, periodistas y biempensantes en general. Cena. Trabajo. Y casa.

Primero te quedas sin trabajo. Seis millones de personas ya viven al pairo, sin manera de ganarse la vida. Si no te ganas la vida, la pierdes, no me cansaré de repetirlo. De ellos, cientos de miles son conscientes de que nunca más volverán a trabajar. Como son personas entre 50 y 65 años, suelen tener hijos, y seguramente lloran acuclillados en la ducha, como yo tantas mañanas aciagas en las que inventar ocupaciones para el día que llegaba a dentelladas ha sido la única forma de mantener la cordura.

Después de perder el trabajo, pierdes la cena, qué barbaridad, la cena, pensarán los biempensantes. El subsidio de paro tiene caducidad y cargamos ya en el lomo cinco años de crisis. De los seis millones sin curro, alrededor de dos millones de personas en España cobran cero euros al mes. ¿Usted se imagina lo que son cero euros al mes? ¿Usted se imagina lo que es ir a buscar la leche del desayuno a la nevera de los abuelos, a la cola de la Cruz Roja, a casa de una amiga que aún conserva dos tristes colaboraciones? Párese aquí y piénselo, póngase en el lugar, no le dé asco, se trata de un ejercicio muy aleccionador: Suena el despertador por la mañana, levantas a los críos y escurres la última botella de leche, ya mezclada con agua. Pero no llega, no alcanza para los dos. Aprietas la mandíbula hasta la náusea, la última botella, la última patata, el último huevo son piezas imprescindibles de un puzle cotidiano que termina en cualquier momento, no a final de mes, no al principio. Quienes cuentan la última taza de arroz en la despensa ya no tienen principio ni final de mes, porque no hay cobros, cero euros, cero curro, cero ingresos, el tiempo como un continuo infernal de desespero y perplejidad, de paseos urbanos a patadas, de pequeñas ilusiones de delincuencia básica.

¿Qué haría usted si peligrara el alimento de sus hijos?

Ah, pero no lo han perdido todo aún. Después del trabajo, la patata, la leche y el arroz, después del agua y la luz, del teléfono y el gas, pierdes la casa. Párese aquí de nuevo: Sí, sí, la casa, techo, refugio, guarida, hogar, la casa en la que ya no queda equipo de música, ni objetos de valor, ni televisión, ni vídeo, ni bicicletas, todos a precio de saldo en el Cash Converters más cercano. No se echen las manos a la cabeza, sé lo que digo, no exclamen Qué exageración, atrévanse a mirarlo. Fuera casa, y empieza una búsqueda desesperada entre familiares, amigos, asociaciones y pancartas, noches insomnes de planes disparatados, viajemos a Buenos Aires, limpiemos bares en Berlín, ¿por qué no ocupar un pueblo abandonado?, podemos dejar a los críos con los abuelos. Planes que a la luz del día hacen polvo la mandíbula, destrozan los dientes en un rechinar furioso, papás, volvemos a casa, sí, con nuestros críos, sí, vuestros nietos, sí, con nuestro desolador fracaso a cuestas.

¿Qué haría usted si los zapatos que calzan en casa dependieran de la caridad cristiana?

Ah, qué fácil resulta cuando uno llega a casa del trabajo a preparar la cena –trabajo, cena, casa— escribir un artículo defendiendo el derecho de los responsables a preservar su vida, su tranquila existencia cotidiana de agua caliente, jabones, cremas hidratantes, yogures enriquecidos, jerséis de primera mano y ropa interior de primer culo. ¿Qué esperaban? ¿Qué coño esperaban? ¿Que los miles de desposeídos, de desasistidos de esta crisis que algunos han construido forrando de monedas sus viajes al paraíso, y que muchos han callado y permitido, que esos ya millones de desamparados se quedaran cruzados de brazos lavándose con agua de la fuente?

¿Qué haría usted, que aún trabaja, cena y vuelve a una casa que es suya?

Éramos tan monos, tan simpáticos cuando recibíamos los palos de la policía levantando las manos, sentados en las plazas. Éramos tan comprensibles cuando todo lo que oponíamos a su violencia, su puñetera violencia económica, cotidiana y bestial, era nuestra presencia en silencio, que ahora que sencillamente nos acercamos a decirles No permitiremos que usted siga condenándonos, ahora ese gesto básico les parece un acto poco menos que terrorista. Kale borroka, dicen; acoso fascista, dicen; hay que ver los pobres hijos del ministro, dicen los que no dijeron nada con los miles y miles de pobres hijos que empezaron hace meses su deambular por casas de abuelos, de amigos, de prestado, casas ocupadas, patadas a las puertas, viajes inciertos. Esos miles, quizás cientos de miles de hijos no han merecido palabra de los que ahora denuncian acoso, violencia, qué horror.

Nosotros nos equivocamos, sí señor, delegamos el ejercicio del poder y las decisiones que afectaban a nuestro vivir en una panda de mangantes que nos han dejado en pelotas. Lo admitimos, y ahora apechugamos con eso. Cada uno que apechugue con lo suyo. Ellos se negaron a tomar las medidas necesarias contra nuestra miseria, contra nuestras muertes pequeñas, contra el desamparo de nuestras criaturas, contra nuestros desahucios. Ellos podían haberlo parado, haberlo evitado, haberlo resuelto, haber tomado medidas como las tomaron con la supuesta ruina de los bancos. Bien, no las tomaron. Apechuguen también ellos con sus decisiones, ¿no?

¿De verdad pensaron que una sociedad puede permitirse el lujo de seis millones de parados más otro puñado de millones de empobrecidos hasta la caridad a cambio de entonar un brote verde? ¿Creyeron en serio que vallando el Congreso y rodeándolo de armas iban a evitar oler la protesta de los ciudadanos? Hay que ver, hay que ver cómo atonta llegar a casa del trabajo y hacer la cena.



Carta abierta a Fernando Savater y Rosa Díez

Me dirijo directamente a vosotros porque en alguna otra época he comprendido vuestros argumentos. Me dirijo a vosotros atónita, profundamente entristecida y, si cabe, más desesperanzada de lo que acostumbro a pasar esta época siniestra. En fin, me dirijo a vosotros, que ya es algo. 

Ambos habéis mentado a Eta, o a su entorno, que es lo mismo, para calificar la labor de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca y de rebote, a Ada Colau, más concretamente el escrache. 

Ese gesto vuestro, esa mención al dolor y a la muerte me parece una de las tácticas más rastreras, viles e innobles que he leído u oído en toda esta confusión. ¿Y sabéis por qué? Porque no decís verdad, y lo sabéis. Porque vosotros sois muy conscientes de que, detrás de las amenazas aquellas a las que aludís, estaba la muerte. LA MUERTE. Porque detrás de cada mirilla dibujada en la puerta de un concejal dormía una bala, una bomba lapa, el final.

Comparar eso con los cientos de miles de ciudadanos que desesperados, DESESPERADOS, salen a la calle a pedirles a los políticos que no permitan su miseria radical y su abandono, que no permitan la creación de una nueva y gigantesca bolsa de exclusión, me resulta repugnante. Claro que utilizan métodos expeditivos. Los mismos que han vivido en sus carnes. Porque os recuerdo, aunque no os hace falta, que si miles y miles de ciudadanos se han quedado sin techo —¡sin techo, joder!— en este país, es porque un puñado de políticos que podía, no ha hecho nada por evitarlo, y otro gran montón se ha parado a mirar cómo sucedía. 

Os recuerdo, aunque sé que no os hace falta, que hemos contemplado estupefactos cómo los representantes de la ciudadanía ponían todos los medios y caudales para luchar hombro con hombro con los bancos y cajas mientras los ciudadanos perdíamos trabajo, casa y posibilidad de vivir. No de vivir dignamente, no solo, sino de comer. 

Os recuerdo, aunque sé que no os hace falta, que todos esos ciudadanos que boquean entre la estupefacción y la rabia más humana, más comprensible, no amenazan muerte, bala ni bomba. Sólo interrumpen la acomodada vida de quienes, pudiendo hacerlo, no han movido un músculo para evitar su exclusión social, en el sentido más bárbaro del término. 
Qué fácil era reclamarse de izquierda desde las tribunas de un país que era rico, más o menos como ahora. Qué fácil era estar con los pobres, con los débiles, cuando tenían el viaje pagado a Benidorm. 
Qué dura me resulta ahora la vergüenza que siento.





jueves, 24 de enero de 2013

Crisis del sistema

Hola a tod@s,

cada vez tengo esto más abandonado... la verdad es que tengo la sensación de que cada día hay más que leer y menos que decir.

La gran mayoría de nosotros somos conscientes de lo mal que están las cosas. Y el que a estas alturas siga pensando que la culpa de todo esto es de Zapatero, poco podemos hacer por él.

Una de las cosas que me parecen claves para ir adentrándose en el conocimiento de este mundo es la historia, como ya he dicho muchas veces. Se repite y eso es porque no aprendemos de ella, porque no nos importa, porque no nos molestamos en saber más. Y eso nos condena.

Cuando comenzó esta crisis parecía que era cosa nuestra. Luego vimos que no, que era algo mundial. Luego nos dimos cuenta de que esta crisis es consecuencia de unas ideologías que se llevan aplicando desde los años 70 en diferentes partes del mundo, especialmente en materia económica: lo que se ha llamado neoliberalismo.  Es decir, que esta crisis que nos ha sorprendido tanto, realmente no era tan sorprendente ni tan inesperada, ni somos tan originales. Pero cuando nos fijamos sólo en nuestro ombligo, pues es lo que tiene. Que nos pilla todo por sorpresa.

De modo que es importante darse cuenta de que esta crisis no es tanta culpa de la UE, del Euro. Bueno, está claro que la Unión Europea influye, pues estamos atados de pies y manos a la hora de tomar decisiones, hemos cedido nuestra soberanía. Pero he empezado a entender que si no hubiésemos formado parte de la UE, esto podría haber sucedido igualmente: es una crisis del sistema, el que todos compartimos, una crisis del capitalismo en sí.

La gran mayoría de políticas implementadas por la UE son copiadas de las aplicadas en EEUU. Estoy hablando de privatizaciones, de la generalización del crédito, del poder de los bancos y de otra serie de cosas que hoy en día se están implantando en nuestros países con la excusa de esta crisis.

Quieren llevarnos hacia su modelo. Precisamente porque es el modelo del capital, no el modelo social. En EEUU la gente paga durante años créditos bancarios para poder estudiar en una universidad, cualquiera. Eso es algo impensable ahora mismo en nuestro país, pero que no tengo ninguna duda de que es lo que se quiere implantar aquí. Lo mismo sucede con la sanidad, con los seguros médicos.

Estados Unidos es el país de referencia para el capitalismo, el país que se presupone el mejor, el más libre, la tierra de las oportunidades. La verdad, creo que se han montado una película a partir de su orgullo patrio y apoyados por las multinacionales, que adoran las políticas de ese país porque les permite crecer y acumular riqueza aunque sea a costa de miles de vidas. 

Nos meten ese soniquete: la maravillosa vida estadounidense. Hollywood lo vende, mediante películas financiadas por quién sabe. Canales de TV que se ven aquí desde hace un tiempo, con programación estadounidense, como MTV, financiados por quién sabe qué. Grupos musicales con videoclips que invitan a pensar que dinero y éxito son lo que uno debe aspirar a tener.

EEUU seguro que es un país precioso, lleno de gente estupenda y feliz. Pero también es la cuna de las hipotecas subprime, también es uno de los países con mayor desigualdad económica, con índices de pobreza alarmantes.

La libertad debería ser algo más que poder elegir entre Pepsi y Coca Cola, entre Burguer King y Mcdonalds. No creo que los estadounidenses sean tan libres como algunos quieren hacernos pensar.
¿De qué sirve que haya varios periódicos entre los que elegir, si todos pertenecen al final a una misma empresa que es la que marca su línea editorial? Podrás tener libertad de compra, pero no de prensa.

Nos han bombardeado durante años, imponiéndonos veladamente lo que debería ser el ideal: gasto, gasto, gasto. Especialmente en cosas absurdas e innecesarias. Porque de eso se alimenta el sistema. Mientras esto sucedía, la distancia entre ricos y pobres aumenta en el primer mundo. 

Las multinacionales se han vuelto gigantes, compran otras marcas, haciendo que la gran mayoría de productos que consumimos pertenezcan a unos pocos grupos empresariales, y por tanto estemos en manos de unos pocos desconocidos. Nos alimentan, nos visten, construyen los coches en que viajamos, las carreteras por las que lo hacemos, los trenes y las vías, nuestro ocio. El poder que un pequeño grupo de personas tiene sobre el mundo es abrumador.

Y no solo eso, sino lo que es peor: se han adueñado del sistema. Ayer leí una frase que me pareció genial, pronunciada por la física india Vandana Shiva en una conferencia sobre la globalización en el año 2000. Decía que "la historia del Banco Mundial ha sido la toma del poder que ostentaban las comunidades para dárselo a los gobiernos centrales y, posteriormente, a las multinacionales mediante la privatización". Si ya en el año 2000 una física india decía esto, es que claramente esta "crisis" no es lo que pretenden hacernos creer quienes ostentan el poder (al menos de cara a la galería).

Esta crisis, que está haciendo más ricos a los ricos, pretende ser solucionada por gobiernos y la troika mediante la privatización de bienes públicos. Es decir, mediante el robo a los patrimonios de los ciudadanos, a sus derechos fundamentales. Y es evidente que eso se hace porque beneficia a quienes puedan acceder a esa privatización: los grandes grupos.

Los ciudadanos elevan al poder a políticos que luego hacen lo que favorece a las grandes empresas. Porque son las que financian las campañas, las que hacen que un político llegue a lo más alto o caiga en picado, las que le garantizan un puesto vitalicio con un sueldo de escándalo. Recientemente tenemos el caso de Bárcenas en el PP, que supuestamente cobraba (y repartía) comisiones relacionadas con empresas constructoras que accedían a contratos de obras públicas. ¿Hablamos de FCC, de Dragados, de OHL? ¿Por qué no han salido nombres de esas empresas aún? Venga ya, todos sabemos quiénes son las empresas que ejecutan la mayoría de obras públicas en este país y todos sabemos quienes son sus accionistas. Tenemos a las Koplowitz, a Florentino Pérez. No debe ser tan difícil establecer esos lazos. Poner cara a la realidad de esto, que no es algo exclusivo de España: una vez más en EEUU tenemos numerosos ejemplos de presidentes de grupos empresariales que financiaban a partidos y campañas. Como el presidente de GAP (el Amancio Ortega estadounidense) hizo con Bush Jr. O el gerente de Loews (compañía de hoteles de lujo) con Al Gore.

El capitalismo no busca la felicidad sino la acumulación de capital. Nunca nos va a favorecer a la mayoría, nunca conseguirá hacernos felices puesto que no es capaz de proporcionar nada que no tenga un precio. No podremos tomar decisiones que realmente sean clave para nuestro futuro, ya que son los gobiernos los que lo hacen por nosotros y como ya hemos visto, pueden prometerte una cosa antes de llegar al poder y luego hacer la contraria sin que ocurra absolutamente nada.

Debemos ser conscientes de los males que nos acechan para poder atisbar una solución. Por eso hay que dedicar más tiempo a leer, a investigar, a informarse. Sino, solo seremos unos insatisfechos, unos "indignados", pero no conseguiremos enderezar esto.

Saludos

martes, 30 de octubre de 2012

Por esto estamos como estamos...

Hola a tod@s,

hoy me he encontrado con una noticia que de nuevo me ha provocado un "volcán de mala leche". Mi mala leche cada vez se dirige más hacia los ciudadanos que permanecen impasibles, los que se conforman, los que creen que ya pasará, los que dicen "es que yo de política...". Actitudes como esas son las que permiten que esta estafa se consume, nos gane terreno a todos, cada día un poco más.

Dice el texto de la noticia: "En un encuentro con periodistas durante el congreso de la Organización de Inspectores de Hacienda, Viana señaló que Hacienda enviará a agentes tributarios en negocios y tiendas con deudas fiscales para embargar la caja del día. Ello se realizará en horario comercial y con independencia de que haya clientes en el local. Esta medida se adoptará cuando la Agencia Tributaria no tenga otros mecanismos como el embargo de cuentas o bienes y afectará principalmente a restaurantes, cafeterías, joyerías y tiendas de lujo".

A mi me parece una vergüenza que en un país donde el la mayor parte del fraude fiscal lo comenten las grandes empresas, tal y como vienen denunciando los técnicos de Hacienda, que además denuncian la nula preocupación de los gobiernos por atajar este tema: «El 72% del fraude lo provocan las grandes empresas, pero el 80% de los trabajadores (de Hacienda) se dedican a investigar a ciudadanos medios y pequeñas empresas».

Se estima que el Estado deja de ingresar 44.000 millones de € por este mismo hecho. 

Pero aún así, los gobiernos uno tras otro ignoran deliberadamente dónde está el verdadero agujero y prefieren criminalizar al autónomo o a las PYMES (que por cierto son las que creaban el 90% de empleo en este país antes de la crisis), señalarles como los que causan el problema y ahora enviarles al cobrador del frac del Estado. 

La política de seguir dando como siempre a los de siempre porque mientras, instauraran una amnistía fiscal para grandes defraudadores, para que declaren su dinerito en negro como si no pasase nada (por cierto, un fiasco pues han preferido no pagar nada y seguir como están, ya que no pasa nada).

¿Que por qué van a tener este interés nuestros políticos? Mirad qué sencillo: Hace un año un empleado cabreado tras su despido del banco suizo HSBC publicó listas con personas titulares de cuentas en Suiza y que por tanto evadían impuestos en su país. Entre ellos 569 españoles, como Emilio Botín y familia, y otros grandes nombres de la política y el mundo empresarial. Esto fue publicado por el New York Times el 16 de Junio de 2011.

Claro, ¿cómo vas a perseguirte a tí mismo? Está claro que es de tontos, ¿no?. ¿Cómo quien tiene semejantes intereses va a eliminar los paraísos fiscales para poder así evitar desviación de capitales? Mejor seguimos indultando amiguetes condenados por corruptos (como ha hecho hace nada el Gobierno actual), para que quede claro que no todos somos iguales ante la ley y que la ley solo deben respetarla los que van a manifestaciones y esas cosas de pobres. 

¿Cómo van a perseguir a los bancos que financian a sus partidos? Sobre todo si los bancos pueden perdonar a los partidos deudas de hasta 100.000 € como ha quedado establecido en el BOE del 23 de Octubre que dice: "ninguna entidad de crédito podrá condonar a un partido político más de 100.000 euros al año de deuda". Ni que fuesen tontos ¿verdad?... Mejor amnistiamos banqueros, como el Gobierno de ZP con el condenado Alfredo Sáez, segundo del Santander. Y a los demás ya sabéis: que os jodan.

O mejor seguir fomentando los desahucios, que debe ser que a algunos les parecen muy justos y muy inevitables, seguir vetando a quienes reclaman que se conceda la dación en pago, o el alquiler social, o que se paren los desahucios al menos los de Bankia, ya que ha sido rescatada con el dinero de todos, y todas esas cosas de pobres.
Porque es muy justo que cada día se queden 500 familias en la calle, mientras existen 3 millones de pisos vacíos y mientras los constructores sí tienen dación en pago, claro.
Y es muy justo que te echen de tu casa de toda la vida por deber 6000 €, como le sucedió a una familia de Madrid, y seguro que a miles más, porque un banco no pueda perdonarte esa deuda (claro, con perdonar las de partidos políticos ya tienen suficiente).

¿Pero cómo podemos estar aún tan ciegos, tan impasibles, tan idiotizados? Parecemos robots a los que se ha programado para minimizar la amenaza real que se cierne sobre nuestras cabezas. Hemos pasado unas décadas de relativa paz, en la que las clases trabajadoras creíamos haber conseguido cierto estátus, cierta tranquilidad, cierta evolución. Y mientras nosotros disfrutábamos de esa calma, bajamos la guardia, olvidando que existe un sector de la sociedad minúsculo pero muy poderoso, que lo que quiere es tenernos a la mayoría de rodillas. Esto es tan viejo como el propio hombre.

Estoy leyendo ahora mismo el libro 1984 de George Orwel. Una crítica al totalitarismo, escrita en 1949, por un autor decepcionado con la URSS. Es una fantasía, una exageración, que en determinados momentos me pone la piel de gallina, porque lo que ese hombre imaginó hoy es más real que nunca. Quisiera compartir una pequeña parte aquí:

Sería exagerado afirmar que en toda la historia no ha habido progreso material, pero ninguna reforma ni revolución ha conseguido acercarse ni un milímetro a la igualdad humana. (...)

Cuando aparecieron las grandes máquinas se pensó, lógicamente, que cada vez haría falta menos servidumbre en el trabajo y esto disminuiría la desigualdad. Pero también resultó claro que un aumento de bienestar amenazaba con la destrucción de una sociedad jerárquica.
En un mundo donde todos trabajaran pocas horas, tuvieran bastante para comer, casas cómodas e higiénicas, ... habría desaparecido la forma más obvia y evidente de desigualdad: si la riqueza llegaba a generalizarse no serviría para distinguir a nadie. (...)

Si todos disfrutasen por igual del lujo y el ocio, las grandes masas de seres humanos, a quienes la pobreza suele imbecilizar, aprenderían muchas cosas, empezarían a pensar por sí mismos y si empezasen a reflexionar, se darían cuenta de que la minoría privilegiada no tenía derecho alguno a imponerse a los demás y acabarían barriéndoles.

A la larga una sociedad jerárquica sólo sería posible basándose en la pobreza y la ignorancia.

Y esto lo escribieron en el 49. Como veis la lucha no ha cambiado, al final estamos enredados en la misma espiral de siempre y en la que los "obreros", las clases humildes, siempre pecamos de lo mismo: nos confiamos en cuanto tenemos un poquito de comodidad y nos olvidamos de lo peligroso que es un enemigo cuya única obsesión es el poder, aunque sea a costa de la moral, la igualdad, la justicia y la vida de la mayoría.

Y por eso estamos como estamos.

Un saludo.

domingo, 21 de octubre de 2012

Por un nuevo modelo de Democracia

Hola amig@s,

Una de las cosas a las que le doy vueltas a menudo es el papel que tenemos la masa social en esta crisis. Jamás apoyaré esas teorías acusadoras que defienden que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades: los datos y la realidad muestran que son simples mentiras con las que ocultar una verdad mucho más incómoda para aquellos que acusan.

Sin embargo, es evidente que algo hemos tenido que hacer mal para estar como estamos, para que hayamos consentido que este sistema nos pase por encima, para tener una democracia enferma (y no por su deuda), para que tantas personas estén insatisfechas (cada día más), para aguantar durante tantos años al heredero de Franco y sostener su tren de vida, sus lujos pagados de nuestros bolsillos a los que nosotros jamás podremos aspirar (y los de su familia), para tener a los que parecen ser los peores gobernantes de toda la historia, que nos han vendido de manera vergonzante mientras ellos se aseguran su porvenir y el de los suyos.

Esto no es una simple crisis económica, es una crisis de nuestra existencia en sí. Consumimos productos que son fabricados en países donde se explota a los trabajadores, no nos gusta, pero seguimos comprando. Sabemos que nuestra existencia no es sostenible, pero seguimos aprovechando hasta que alguien decida cambiar el ritmo. Hemos delegado, o casi regalado, nuestra soberanía, cediéndosela a personas que nos han traicionado y mentido y no hemos reventado las calles exigiendo que tal hecho sea perseguido pues la confianza que demuestra un voto ha sido pisoteada (y eso, es la base de la Democracia).

Nos hemos desentendido. Nos sentimos cómodos con un determinado sistema y bajamos la guardia. Y ahora pagamos las consecuencias. 

A veces pienso que ha hecho mucho daño el "carpe diem", esa filosofía de que sólo importa el ahora y que debemos disfrutarlo al máximo. Si pensásemos solo en el ahora, nunca construiríamos nada, ¿qué clase de civilización seríamos? No habría investigadores, no habría estudiantes, no habría arte... no habría nadie que aspire a mejorar nada. Y en el fondo, seguro que la mayoría tampoco desea eso.

Deberíamos hacer una reflexión colectiva sobre nuestros errores, y encontrar los puntos en común que nos unen para luchar por ellos. Definir el sistema que nosotros, como mayoría, queremos. Y luchar por él, eligiendo como representantes a personas con valores, con honestidad, con ganas de defender lo que ha prometido.

Aún existe gente con principios y honestidad. Uno de ellos a mi juicio es José Luís Sampedro. Escuchad esta entrevista realizada para el programa "59 segundos" en mayo de 2011. 


Yo la he visto hoy y me ha encantado, como siempre, escuchar a este hombre. Este hombre tan brillante, que habla desde la lógica pura y dura, da lecciones de vida en cada intervención. 

Por último quiero compartir este comentario que ha publicado el fundador de la página de facebook "Por un nuevo modelo de democracia", tras las críticas recibidas por hacerse eco de la supuesta muerte de Fidel Castro, noticia que parece haber sido desmentida posteriormente. Me ha parecido brillante. 

Los administradores de la página publicaron un comentario pidiendo disculpas, y aún así la gente escribe recriminando y criticando.

Esta es la respuesta de uno de los fundadores:

Gracias a los que estáis aquí porque pensáis que se deben promover cambios en la estructura socio-política y que apoyáis aquello que apoyamos nosotros. 

Gracias también a los que aprovecháis cualquier desliz o error que cometemos para intentar machacarnos achacándonos intereses espurios, porque nos recordáis constantemente que el sistema actual está bien arraigado en los ciudadanos y que existe gente acomodada en la situación actual a los que cualquier cambio de sistema les asusta por no saber cual seria su posición en ese nuevo modelo. 

Nuestro interés es meramente constituyente de ese nuevo modelo y en ningún caso se debe a intereses personales y/o políticos de los administradores de esta página. 

Creemos en un modelo democrático que ha de emanar directamente del pueblo, tanto en la elección de sus políticos, como en la elección y control del sistema judicial; así mismo, creemos en un modelo económico que esté al servicio de los seres humanos y no en un modelo que se base en lo contrario, o sea, seres humanos al servicio del capital. 

Hoy estamos viviendo una serie de recortes en los derechos civiles que hacen necesario unificar esfuerzos, independientemente de la ideología política que cada uno de nosotros albergue, pues la posición de futuro que nos encontramos es la de la LIBERTAD a poder expresar esas diferencias de opinión que han de tener su base siempre en el pleno desarrollo del ser humano y su felicidad tanto individual como colectiva. Esta y solamente esta ha sido la causa de que creáramos esta página y solo el día que esta realidad social de cambio de estructura del estado sea una realidad desapareceremos, por muchas criticas que podamos recibir o por muy molestos que podamos resultar. 
No esperamos que todo el mundo coincida con nuestros planteamientos y bien es cierto que por no coincidir, ni vamos a caer en la mofa, ni el descrédito de esas personas que aún no estando de acuerdo con nosotros, están en esta página criticando y apostando poco porque esos cambios se produzcan. 

Como fundador y administrador de este grupo tengo que dejar tajantemente claro que aquí no bloqueamos ni borramos los comentarios de nadie, ni se censura a nadie y que nuestra línea de trabajo permite dar a cualquiera de los administradores y/o usuarios su opinión personal ante cualquier noticia o asunto. Si creemos en la libertad, no podemos diezmar la de quienes gestionan la página. 

Nosotros pensamos y creemos que el ser humano ha de regir su destino de forma colectiva y que no puede ser el poder económico el que lo designe.

Queremos vivir en un mundo para el ser humano y no para el capital.

Lo suscribo totalmente. 

Un saludo

jueves, 18 de octubre de 2012

Wert-e ya!!

Hola amig@s,

últimamente son tantos los frentes abiertos que estoy hasta bloqueada.

Los ciudadanos nos hemos convertido en el blanco de todas las críticas, como si quejarse fuese ilegal, como si manifestarse fuese un derecho, como si exigir un gobierno legítimo (sí, de esos que cumplen su programa político y no mienten intencionadamente para acceder al poder) fuese poco menos que pedir el apocalipsis.

Es tal la cantidad de falacias, de manipulaciones, de verdades a medias, de interpretaciones envenenadas, las que escuchamos cada día que uno siente que es imposible que quienes las vierten lo hagan solo como opiniones. Lo siento, creo que detrás de todo esto no está simplemente el derecho a opinar sino algo mucho más peligroso: la intención de manipular y de enfrentar a quienes tienen intereses comunes. 

Los últimos que estamos viendo, los relacionados con las huelgas en educación.

No puedo creerme que alguien defienda una peor calidad de la educación. No encuentro ni un solo motivo para defender algo así, sinceramente. Ya no hablamos de que uno prefiera ir a la pública o la privada, de que prefiera la escuela laica a quien la prefiera religiosa. Hablamos de algo que nos atañe a la mayoría. Un pueblo bien formado es un pueblo que camina hacia la prosperidad, un pueblo ignorante está expuesto a la manipulación y a la dominación por parte de otros. Y cada día tengo más claro que esto es lo que se persigue.

La manipulación por parte de medios de comunicación, por parte de colaboradores, de "periodistas", es algo que más o menos la mayoría tenemos asumida. Unos en plan "ligth" opinan que cada uno cuenta las cosas a su manera. Otros opinamos que todos los medios mienten, manipulan y evitan dar ciertas informaciones (quizás en diferentes temas) para manipular las mentes de sus confiados lectores/televidentes/oyentes, que confían en que están recibiendo una información relativamente objetiva.

Lo que es llamativo es que la manipulación más asquerosa, teñida de prepotencia, de indiferencia, de la más absoluta capacidad de empatizar, la ejerzan personas con un cargo público, personas que supuestamente tienen como labor servir a la ciudadanía con transparencia y dedicación. Y cuando resulta ser un ministro quien ejerce tales acciones, directamente uno se pregunta cómo es posible que tengamos a políticos tan indeseables ocupándose de temas tan delicados, como sucede con la educación y el ministro Wert.

Este señor, que haciendo un tremendo esfuerzo sólo puedo definir como un perfecto imbécil, es el máximo titular de educación en este país. Este señor ha mostrado ser un ignorante de lo que es pasar necesidad. 
Este tipo es el mismo que ha minimizado la polémica de los tupper, el mismo que acude al Congreso de los diputados, donde casualmente el menú del día (subvencionado por todos nosotros) tiene un precio de 8,5 € siendo el de los colegios de en torno a 6,5 € según he visto hoy en Al Rojo Vivo. 
El mismo que ha dicho PÚBLICAMENTE (que no es que le hayan "pillado") que no es que las familias no tengan recursos para destinar a la educación (refiriéndose al pago de las incrementadas tasas de la Formación Profesional) es que no quieren quitárselo de otras cosas.
El mismo que parece ignorar que a estas alturas de curso, hay padres que aún no han podido comprar todos los libros a sus hijos.
El mismo que dice que es bueno que haya clases con 40 alumnos, porque así socializan.
El mismo que sostiene que lo importante es que la educación mejore para poder seguir recortando.

¿Puede alguien creer que este señor sea simplemente así de idiota? 
Yo creo que realmente su ideología es tan radical que intenta disimularla con frases que le parece que van a sentar bien, a caer bien, pero como su vida y sus ideas están tan alejadas de la realidad de la mayoría, tenemos semejante mezcla de argumentos estúpidos.

Es imposible que alguien que busca una educación pública de excelencia presente los recortes en educación como algo bueno. Y que desee poder seguir recortando.
Es imposible que alguien que es consciente de que hay familias que no tienen ningún ingreso, diga que no quieren pagar tasas porque no quieren quitárselo de otras cosas. ¿Qué cosas, señor Wert? ¿La comida? 

La educación garantiza nuestro futuro. Por eso lo atacan. Por eso ponen a un ser radical a decidir el destino de los españoles, decidiendo como se educan las futuras generaciones. Es un error limitarse a descalificarle, debemos entender que la elección de este señor no es casual. Alguien que viniese de la escuela pública, alguien consciente de la realidad de la calle, alguien implicado en avanzar y mejorar la educación, jamás haría semejantes declaraciones ni defendería estos recortes de manera tan alegre. Por eso le han escogido a él: le importa un pepino.

Es preocupante ver las diferencias sociales que se han instalado entre "los que mandan" y "los que en teoría deciden". Ya no es solo una cuestión económica, es una cuestión de clase. Cada día tengo la sensación de que el futuro del mundo es similar a la India: un sistema de castas donde los más desfavorecidos son mayoría y no tienen ni voz ni voto. Eso es lo que a algunos les gustaría.

Saludos.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

La crisis como nuevo shock

Hola de nuevo,

en esta ocasión me gustaría compartir con vosotros un trocito del libro que estoy leyendo: La Doctrina del Shock de Naomi Klein.

Soy absolutamente fan de esta mujer y su trabajo, su actitud crítica y de denuncia de las partes más oscuras del capitalismo, esas que ignoramos la gran mayoría y que a muchos les conviene precisamente eso: que las ignoremos.

Mi primera toma de contacto con esta periodista fue gracias al documental "La Doctrina del Shock" elaborado a partir del libro del mismo nombre. En él se hace un repaso de la historia del capitalismo en su versión más destructiva y menos conocida (ahora cada vez más familiar por desgracia) en Occidente. Es un documental que considero que todo el mundo debería ver: una patada a la imagen del capitalismo que a muchos nos han vendido, un despertar a una realidad que preferiríamos no tener que conocer pero que existe. Este es el documenta, el cual por cierto, debería ser de obligado visionado para los ciudadanos (ya que son pocos los que por su propia voluntad deciden verlo, la verdad):



Bien, el documental no deja de ser una especie de resumen del libro. El libro es mucho más denso, mucho más intenso. Recomiendo su lectura encarecidamente.

En sus primeras páginas Naomi explica cómo el economista y premio Nobel Milton Friedman (de la Escuela de Chicago), elaboró una teoría económica sobre el capitalismo, basada en la aplicación de radicales reformas. Este economista fue un importante mentor de muchos otros y un importante consejero de gobiernos, tanto en la teoría como en sus formas de aplicarla o más bien imponerla.

Bueno, la cuestión es que las reformas son tan radicales y tan impopulares que Milton Friedman aconseja aplicarlas de manera rápida y preferentemente cuando la población que las va a sufrir esté en estado de shock. Esas reformas son recortes sociales, bajada de impuestos, liberalización y desregularización generales, adelgazamiento del estado, bajada de sueldos a los trabajadores. ¿Os suena? Si además tenemos en cuenta que Friedman aconseja hacerlas todas juntas para que la gente no pueda apenas reaccionar. Aconseja que cuando un gobierno llega al poder con el objetivo de imponer estas reformas, deberá ejecutarlas en un plazo de seis meses, después le será más difícil. ¿Os suena? A mí sí: es por eso que podemos afirmar que Rajoy es un Friedmanita (un seguidor de estas teorías), como en su día lo fueron Tatcher, Reagan y Pinochet entre otros.

El problema es lo que entendemos por "aplicar cuando la población esté en shock". ¿Qué clase de shock? Pues resulta que todo vale. Os copio un trocito de libro, que me parece un excelente resumen para entender mejor de lo que estamos hablando, de lo que han experimentado hasta ahora, de cómo creen que tenemos que estar para aceptar esto:

A la luz de esta doctrina, los últimos 34 años adquieren un aspecto singular y muy distinto al que nos han contado. Algunas de las violaciones de derechos humanos más despreciables de este siglo, que hasta ahora se consideraban actos de sadismo fruto de regímenes antidemocráticos, fueron de hecho un intento deliberado de aterrorizar al pueblo, y se articularon para preparar el terreno e introducir las "reformas" radicales que habrían de traer ese ansiado libre mercado. 

En la Argentina de los años 70, la sistemática política de "desapariciones" que la Junta llevó a cabo, eliminando a más de 30.000 personas, la mayor parte activistas de izquierdas, fue parte esencial de la reforma de la economía que sufrió el país, con la imposición de las recetas de la Escuela de Chicago; lo mismo sucedió en Chile, donde el terror fue el cómplice del mismo tipo de metamorfósis de económica. 

En la China de 1989, la masacre de la plaza de Tiananmen fue el shock que desató oleadas de detenciones, más de decenas de miles, las cuales permitieron al Partido Comunista convertir el país en una zona de exportación al por mayor, bien surtida de trabajadores demasiado aterrorizados para exigir dereerchos laborales. 

En la Rusia de 1993, Boris Yeltsin decidió enviar los tanques al parlamento y maniobrar para impedir que los lideres de la oposición fueran un obsataculo para la privatización fulminante que dió lugar a la nueva clase dirigente del país: los famosos oligarcas.

La guerra de las Malvinas en 1982 permitió a Margaret Tatcher superar la crisis de las huelgas de los mineros. Gracias a la excitación patriótica que recorrió el país como un relámpago, pudo aplastar la revuelta de los mineros y lanzar la primera gran marea privatizadora en una democracia occidental.
En 1999, el ataque de la OTAN contra Belgrado permitió que más tarde la antigua Yugoslavia fuera pasto de rápidas privatizaciones, un objetivo anterior a la propia guerra. La economía no fue en absoluto la única motivación que desató estos conflictos, pero en todos y cada uno de los casos, un estadop de shock colectivo de primer orden fue el marco y la antesala para la terapia de shock económica.

Los traumáticos episodios que "prepararon el terreno" no siempre han sido de carácter abiertamente violento.

En los años 80, en Latinoamérica y África, la crisis a causa de las deudas forzaban a los países a "privatizarse o morir", como dijo un exfuncionario del FMI. Devorados por la hiperinflación y demasiado endeudados como para negarse a las exigencias que venían de la mano de los préstamos extranjeros, los gobiernos aceptaban los tratamientos de choque creyendo en la promesa de que les salvarían de mayores desastres. 

En Asia, la crisis financiera de los años 1997 y 1998 (de consecuencias similares a las de la Gran Depresión tras el crack del 29) bajó los humos de los denominados tigres de Asia, abriendo sus mercados en lo que el New York Times denominó "la mayor liquidación por cierre del mundo". Muchos de estos países eran democráticos, pero las transformaciones radicales requeridas para crear el libre mercado no se instauraron democráticamente. Más bien al contrario: tal y como lo entendía Friedman, la atmósfera de crisis a gran escala ofrecía los pretextos necesarios para desestimar los deseos expresados por los votantes y entregar el país a los tecnócratas económicos.
(...)
La doctrina del shock económico necesita, para aplicarse sin ningún tipo de restricción (como en el Chile de Pinochet, la China de finales de los 80 ó EEUU tras el 11S) algún tipo de trauma colectivo adicional que suspenda temporal o permanentemente las reglas del juego democrático.
¿Queréis algún otro ejemplo de cómo aprovechar una situación de shock? 
Naomi comenta otros dos: habla de cómo se empleó el dinero inicialmente destinado para la restauración de las escuelas públicas de Nueva Orleans, destrozadas tras el huracán Katrina en 2005, para en realidad acometer una reforma del sistema educativo (siguiendo los consejos de Milton Friedman poco antes de fallecer). Con ese dinero, se financió la creación de escuelas charter de gestión privada que sustituyeron a las escuelas públicas. Antes del Katrina había 123 escuelas públicas en Nueva Orleans, después del Katrina quedan 4; mientras las escuelas charter (similar a los concertados) pasaron de 7 a 31. Esto conllevó el despido de 4700 trabajadores del sindicato de maestros de la ciudad, uno de los más fuertes
.
Otro ejemplo es cómo tras el tsunami que arrasó la costa de Sri-Lanka en diciembre de 2004, inversores extranjeros y donantes internacionales aterrizaron en la zona y consiguieron que se les entregase la costa tropical. De ahí surgió un nuevo negocio: la construcción de complejos turísticos de lujo en la costa, algo que el gobierno anunció como una gran oportunidad, pese a que supuso que miles de pescadores autóctonos fueron privados de su medio de vida y arrancados de sus raíces, ya que se les impidió reconstruir sus pueblos, antes situados en la orilla del mar.

Bueno, como véis empieza a quedar claro que esta crisis ha sido el pretexto que muchos necesitaban para arrasarnos, como ya han hecho en otras ocasiones. Y cuando digo muchos, me refiero principalmente al FMI, que es quien periódicamente repite la implantación de estas medidas. Vemos que el shock, el acojone y despiste general, es algo que saben manejar, pues lo tienen ensayado. Vemos que el pisoteo de la democracia no es algo nuevo, tampoco lo es la imposición de tecnócratas.

Cada vez van un pasito más lejos. ¿Qué tenemos a nuestro favor? La información. Con ella, es más difícil caer en el shock puesto que eres consciente del juego. Y puedes resistir. 
Internet ha sido un peligroso enemigo para la aplicación de la Doctrina del Shock, puesto que ha ayudado y está ayudando a que las personas abran los ojos, a que vean al verdadero enemigo.

Por eso es primordial ver este documental, documentales similares, leer libros, compartir enlaces. Es fundamental que nos ayudemos y nos cubramos las espaldas.

Ayuda a difundir este mensaje, cuanta más gente lo sepa, cuanta más gente sea consciente, mayor será la resistencia.

Un saludo

martes, 18 de septiembre de 2012

¡Ciao Condesa!

Buenos días,

ayer se nos "atragantó" la comida al ver salir a Espe en rueda de prensa convocada de manera urgente para anunciar su dimisión. Noticia inesperada para la mayoría, al menos para la mayoría de gente que a mí me rodea...

La noticia corre como la pólvora: en un primer momento la gente cree que es una broma, después se queda estupefacta y después comienza el "run-run". Cada uno tiene su propia versión, cada uno cree que hay un motivo diferente detrás. Lo curioso es que la mayoría coincidimos en que esto no augura nada bueno...

"Nuestra Espe" no ha dado muchas explicaciones, simplemente ha dicho que el cáncer que tuvo y del que dice estar curada es uno de los factores que más pesan a la hora de tomar esta decisión, aunque también ha dicho que es el momento justo de retirarse y eso, amigos, es lo que más acojona.

Vamos a espe-cular (jajaja, ¡¡qué malo!!):
  • Espe ha tenido un ataque de honradez-vergüenza: tras intentar por todos los medios que las fotos de ella botando mientras critica airadamente a ZP por subir el IVA desaparezcan (sin éxito gracias a las redes sociales), tras hacer desaparecer la web de esa campaña "no más IVA" y que hackers consigan recuperarla, tras las oleadas de protestas que han intentado frenar, despreciar y acallar, etc etc, ha decidido que todo esto es demasiado cínico y ha dimitido por coherencia. Bueno, esto sería lo más romántico, aunque lo dudo...
  • Espe tiene pasta de sobra y ningún miedo al paro (que para eso es Condesa y tiene contactos en tantas empresas ex-públicas donde ha colocado a familiares y amiguetes) y está más que harta de ser el blanco de las iras (cada vez más) de los madrileños ante los recortes, de que le silben, la insulten, se le enfrente la plebe, le lancen tuppers... Y ha dicho: paso de toda esta mierda. Esto no se puede descartar, no me extrañaría tampoco.
  • Espe ha pegado un pelotazo especulativo con el tema Eurovegas y se retira a tiempo para no "ensuciar" su imágen como política. ¿Os imagináis? Habrá que estar atentos.
  • Espe no está de acuerdo con ciertas medidas aplicadas por el Gobierno (como la subida del IVA) y al Gobierno no le sienta bien que ella diga que se van a cambiar leyes (ya salió Cospedal contradiciéndola con el tema de la ley antitabaco y Eurovegas). Ella lidera la corriente insatisfecha y crítica del PP y Mariano la ha obligado a dimitir. Este argumento puede ser válido, lo que no me pega es que la puedan obligar a dimitir... vamos, que ella acepte eso sumisamente.
  • Ante el que parece ya inevitable (porque el Gobierno no lo quiere evitar, no porque no haya otra solución) rescate, Espe ha decidido retirarse a tiempo. Esto nos deja varias opciones:
    • Que con el rescate las autonomías desaparezcan, y por tanto ella dice "ya me voy yo antes de que me echéis".
    • Que los recortes que nos va a aplicar el PP son terribles y ella se retira para que no la manchen, y así ser una alternativa "seria y coherente" (como nos lo venderán) a Rajoy para liderar el PP.
    • Que no esté de acuerdo con los recortes que se van a imponer y, sin pensar en sacar rédito político posterior, directamente no quiere ensuciarse las manos ni ser responsable de ellos.
También queda la posibilidad de que la salud sea el motivo, pese a que ella lo haya negado.

En cualquier caso, lo que parece estar claro es que habrá que esperar para poder ir viendo por donde nos vienen los tiros. Somos muchos los que creemos que esto no augura nada bueno, cuanto menos un escándalo político y eso, en el momento en el que estamos no sería lo peor.

Ayer veía cómo parte de los participantes en las manifestaciones celebraban en Sol la dimisión de Aguirre, sintiéndola como un triunfo. La verdad, no estoy de acuerdo. Aguirre no se ha visto obligada a dimitir por sus acciones ni por sus medidas: se va defendiéndolas, se va dejándolas en vigor, se va cuando ella decide y no convoca elecciones sino que nos deja un sucesor que es toda una joyita (Ignacio González, acusado en innumerables ocasiones de corrupción, podéis consultar su biografía aquí).

Es otro día triste más para todos los madrileños, a los que se les vuelve a imponer la "no democracia": así llegó Aguirre al poder, con una jugada muy sucia. Gallardón se fue meses después de ser reelegido alcalde y dejó a la Botella, a la que nadie ha votado. Y esto se repite ahora en la comunidad. Es muy lamentable. Es la prueba de que vivimos en una democracia sin ningún respeto por el pueblo, de políticos sin sentimiento profundo de que son representantes y trabajadores de los votantes.

El que seguro que ha descorchado una botella que otra ha sido Gallardón: su eterno "anienemigo", con quien ha protagonizado escenas tan tirantes como las de Mariló y Anne Igartiburu enseñándonos a todos lo que es ser falso. Vaya par!! Ayer leía en twitter a alguien que comentaba: en este momento está Gallardón en su despacho acariciando un gato negro mientras suena la música del "El Padrino". ¡Jajajaja!

Y nada, para terminar, reconocer que aunque no me ha gustado en absoluto ella, su chulería, su cojonudismo, su prepotencia y sus medidas, ayer despedimos a una mujer que nos ha dejado historias a patadas, anécdotas a montón. En cuanto a soltar gilipolleces hace tiempo que la Botella le pisa los talones, pero aún así Espe nos ha dejado momentos para la historia:

Espe, Ministra de Cultura, metiendo gambazos históricos, como no conocer al primer autor español en 10 años que estrenaba una obra en la red de Teatros Nacionales de París: Javier Tomeo. O tampoco conocer a Santiago Segura, que por aquella época estrenaba "Torrente".

Espe y sus "pilladas", como lo de mostrarse aliviada por quitarle un puesto en Caja Madrid al "hijo puta" (supuestamente Gallardón), o lo de decirle también a Gallardón que ya había leído que éste iba a gastarse 30 millones de € en el ayuntamiento "qué suerte, nosotros no tenemos un puto duro...", o más recientemente los comentarios sobre los arquitectos.

Sus lamentables enfrentamientos con quienes protestan contra sus medidas, sus intencionadas manipulaciones como contra el 15M, o contra quienes atacaron su casa, siempre intentando darles un carácter político que le pueda beneficiar.

Su imagen saliendo del helicóptero accidentado, o dando una rueda de prensa con calcetines y zapatos de tacón, tras los atentados de Bombay que la pillaron allí.

Una política que te puede gustar más o menos, pero que desde luego no pasa desapercibida ni deja indiferente. 

Lo único que puedo decir es que deseo que los que brindan y celebran no estén equivocados.

Saludos